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Nuevos fármacos de medicina de precisión mejoran el tratamiento del cáncer colorrectal

Nuevos fármacos de medicina de precisión mejoran el tratamiento del cáncer colorrectal


Tres fármacos de medicina de precisión han demostrado ser seguros y eficaces en el tratamiento de tumores colorrectales metastásicos, según demuestran tres estudios internacionales, liderados por el Instituto de Oncología de Vall d’Hebron (VHIO), presentados en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología y publicados en Nature Medicine.

Se trata de moléculas que se dirigen contra mutaciones muy concretas y específicas de tres tipos de cáncer colorrectal. Los trabajos, además, identifican cuál es el momento óptimo para administrar estos fármacos al paciente y en combinación con qué tipo de quimioterapia. Estos resultados, aunque son preliminares, abren la puerta a poder incorporar estas terapias dirigidas para enfermos que, hasta el momento, tienen un mal pronóstico.

El tumor más frecuente

El cáncer colorrectal es el tumor más frecuente en hombres y mujeres. Aunque suele aparecer sobre todo a partir de los 50 años, en las últimas décadas ha aumentado mucho su incidencia en personas más jóvenes, lo que ha propiciado nuevas líneas de investigación centradas en analizar el papel que desempeñan los factores ambientales a que estamos expuestos, la microbiota intestinal y los hábitos en el desarrollo más frecuente de esta enfermedad.

Las pruebas rutinarias de cribado y detección precoz de tumores colorrectales a partir de los 50 ha favorecido que se diagnostiquen más en fases más precoces, cuando la tasa de supervivencia es del 91% a los cinco años. Sin embargo, cuando se detectan en fases más avanzadas o metastásicas, la supervivencia decae al 17%.

Hacia una medicina de precisión

Desde hace algún tiempo, para tratar los tumores colorrectales metastásicos se opta por estrategias de medicina de precisión: se obtiene un perfil un perfil genómico del tumor con el objetivo de identificar qué oncogenes están alterados y contribuirán a promover la proliferación tumoral y a que las células cancerosas se diseminen por el organismo y causen metástasis.

En este sentido, el primero de los estudios realizados por el VHIO se centra en tumores que presentan la mutación BRAF V600E, “conocida” porque es la que tenía el cantante Pau Donés y que afecta a entre un 10 y un 12% de los enfermos de cáncer colorrectal. Suelen ser tumores con muy mal pronóstico, puesto que desarrollan resistencia a los tratamientos muy rápido.

Un estudio de 2019 del VHIO había comprobado que administrar moléculas inhibidoras de dos oncogenes, BRAF y EGFR, lograba una mayor supervivencia en estos pacientes en comparación con la terapia estándar de quimioterapia. Eso propició que estas dos moléculas se aprobasen y empezasen a administrarse como tratamiento en segunda y tercera línea -en fases más avanzadas de la enfermedad- en la mayoría de países.

Los resultados son esperanzadores, sobre todo si se comparan con la quimioterapia como primera línea de tratamiento para estos pacientes”



Elena Elez

En este nuevo trabajo los investigadores del VHIO lo que han hecho es evaluar la administración de estos fármacos junto a la quimioterapia en primera línea y concluyen que esta estrategia mejora la supervivencia global de los pacientes.

“Los resultados son esperanzadores, sobre todo si se comparan con los resultados históricos de quimioterapia como primera línea de tratamiento para estos pacientes”, afirma Elez, que explica que ahora llevarán a cabo un estudio en fase III con un mayor número de pacientes.

La investigadora y oncóloga Elena Elez, coautora de los tres trabajos presentados en ESMO.

VHIO

En el segundo de los trabajos que presentan, se centran en moléculas inhibidoras de la angiogénesis, esto es capacidad que tienen los tumores de generar nuevos vasos sanguíneos para proveerse de oxígeno y nutrientes y así poder proliferar y diseminarse por el organismo. En los últimos años se han administrado fármacos que bloquean esta capacidad del tumor; uno de ellos es el fruquintinib. 

En el estudio, en que han participado cerca de 700 pacientes con cáncer de colon metastásico que no respondían al tratamiento estándar con quimioterapia, los investigadores han visto que este fármaco es bien tolerado y aumenta la supervivencia de los pacientes. 

“Posiblemente podrá llegar a ser un fármaco que podamos prescribir a los pacientes”, considera Elez que señala que “hoy en día solo contamos con dos fármacos aprobados de eficacia limitada”.

HER2, una mutación también en colon

Por último, los investigadores del VHIO se han centrado en tumores con mutaciones en la proteína HER2, normalmente asociada a cáncer de mama. En 2011 un estudio identificó por primera vez que entre el 4 y el 7% de los tumores colorrectales metastásticos también tenían esta mutación, lo que permitió que se empezaran a usar diversas estrategias terapéuticas dirigidas contra HER2. En este nuevo trabajo, “hemos administrado como primera opción de tratamiento un inhibidor de la tirosina quinasa, que induce la muerte de las células cancerosas impulsadas por HER2 y un anticuerpo monoclonal que se acopla a la proteína HER2 y evita que las células tumorales se dividan y proliferen”, explica Elez.

En un grupo de 116 pacientes con tumores colorrectales metastásicos con sobreexpresión de HER2 que eran intolerantes a la quimio y a un anticuerpo monoclonal, han visto que cuando se combina la molécula inhibidora y el anticuerpo monoclonal, el 38,1% de los pacientes responden al tratamiento durante 12 meses, frente al 3,3% que lo hacen a la monoterapia. Con el tratamiento combinado, la supervivencia global de los pacientes superaba los dos años.

“Cuanto antes se incorporen estas terapias dirigidas en el tratamiento de los pacientes, seguramente mayor eficacia tendrán”, valora la oncóloga.

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